Escenarios

Logroño ha crecido y cambiado mucho desde 1942, año en el que ocurren la mayoría de los hechos narrados en El ladrón de sueños, pero sus calles y callejuelas siguen oliendo a intrigas contadas en voz baja y a secretos que sólo saben los adoquines.

Portales, Ruavieja, Hospital Viejo, Avenida de la Paz o la antigua carretera de Soria son algunos de los lugares que visitaremos en esta novela. Unos alegres y otros no tanto, como el Cementerio Municipal, donde la vida  y la muerte se abrazarán para cambiar el devenir de una historia que no podrás olvidar.

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